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El milagro «peruano» que nunca llega: crecimiento minero, clase media arrasada

El economista Michael Hudson lo ha dejado claro: el viejo sueño del industrialismo que genera prosperidad para todos ha sido reemplazado en Latinoamérica por un capitalismo financiarizado y rentista. Perú es el ejemplo perfecto de esta pesadilla. Aquí el «crecimiento económico» ya no depende de una industria que integre trabajo, tecnología y salarios dignos, sino de la extracción de recursos naturales (cobre, oro, litio) y de un enclave minero que exporta riqueza en bruto mientras la población se hunde. El resultado es una economía dual: superávits para las trasnacionales, estancamiento para las mayorías.

Incluso si descontamos el cataclismo de la pandemia, el crecimiento peruano de los últimos años ha sido una farsa en términos sociales. El PIB creció en 2024 y 2025 (3,3% y 3,44% respectivamente), pero la clase media no solo no se recuperó: se redujo en 1,2 millones de personas entre 2019 y 2024. Es decir, por cada punto de PIB, más peruanos cayeron en la vulnerabilidad o la pobreza. En 18 de las 25 regiones, la clase media sigue por debajo de los niveles previos a la crisis. Las regiones donde más se redujo la participación de la clase media entre 2019 y 2024 coinciden con aquellas que registran las mayores caídas de la tasa de empleo adecuado. El «rebote» económico fue apenas una ilusión contable que no llegó a los bolsillos de los hogares.

El contraste con otros países de la región es demoledor. Mientras México y Brasil –con gobiernos socialdemócratas o progresistas– ampliaron su clase media entre 8 y 12 puntos porcentuales en el mismo período(México pasó de 31,3% en 2019 a 39,3% en 2024), Perú vio cómo la suya se derrumbaba. ¿La razón? Allí sí se usó el superávit fiscal y el empleo público para fortalecer salarios reales y sistemas de protección; aquí, en cambio, el modelo rentista obligó a las familias a devorar sus ahorros previsionales (AFP y CTS) para sobrevivir. Nueve de cada diez afiliados a las AFP han agotado o están a punto de agotar sus fondos. El resultado: una generación entera que llegará a la vejez sin pensión, en la pobreza, mientras el país sigue exportando minerales.

El veredicto final es lapidario: el crecimiento económico en Perú no genera bienestar. Todo lo contrario, consolida un esquema de expoliación en el que las rentas mineras se fugan al exterior, la inversión privada no crea empleo de calidad, y el Estado se niega a redistribuir. Para colmo, si la economía continúa creciendo a un ritmo de solo 3% anual, tomaría cerca de 8 años volver a tener el mismo porcentaje de clase media que en 2019(y eso si no hay nuevos shocks). El mito neoliberal de que el crecimiento «derrama» (trickle-down) ha sido enterrado aquí para siempre. Perú es el laboratorio del capitalismo rentista: país rico en recursos, pueblo empobrecido, clase media desmantelada y futuro hipotecado. El milagro, en realidad, es de los banqueros y las mineras. Para el resto, solo queda precariedad.

📌 Fuentes consultadas

  • Instituto Peruano de Economía (IPE). (18 de mayo de 2025). Clase media se redujo en 1.2 millones de peruanos desde 2019
  • Instituto Peruano de Economía (IPE). (23 de mayo de 2025). *1.2 millones salieron de la clase media desde 2019*. 
  • Statista. (16 de abril de 2026). Peru: Wachstum des realen Bruttoinlandsprodukts (BIP) von 1980 bis 2025 und Prognosen bis 2031
  • Jesús Ramírez Cuevas (Comunicación Presidencial México). (18 de diciembre de 2025). México y Brasil los países de AL donde creció más la clase media en los últimos seis años, según informe del Banco Mundial

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