El Rugido de la Hýbris: Washington y Tel Aviv Desatan su Guerra contra Irán
En el amanecer de este 28 de febrero de 2026, la región de Asia Occidental ha sido testigo del comienzo de una nueva y peligrosa fase de agresión imperialista. La anunciada coalición entre Estados Unidos e Israel ha lanzado una ofensiva militar coordinada contra la República Islámica de Irán, una acción que no es un acto de defensa, como pretenden vender sus voceros, sino la materialización de un viejo y confeso objetivo geopolítico: el cambio de régimen en Teherán.

Imagen: Pablo Picasso, Detalle del cuadro Guernica
Bajo los nombres en clave de «Operación Rugido del León» por parte de Israel y una operación de «varios días» confirmada por funcionarios estadounidenses, los bombardeos han sacudido la capital, Teherán, así como las ciudades de Isfahán, Qom y Tabriz. La excusa, como no podía ser de otra manera, es el ya gastado libreto del «ataque preventivo» y la cantinela sobre las «armas nucleares» que, paradójicamente, posee el arsenal no declarado de la propia entidad sionista. El presidente Donald Trump, en una muestra de cinismo belicista, justificó la agresión afirmando que Irán «no puede poseer armas nucleares», mientras su país mantiene un arsenal atómico capaz de destruir el planeta múltiples veces y apuntala la única potencia nuclear de la región: Israel.
Esta agresión no es un evento aislado. Es la culminación de meses de amenazas, una campaña de máxima presión y un despliegue militar sin precedentes orquestado por Washington. El objetivo declarado por fuentes occidentales, según reportó The Jerusalem Post, era devastar la infraestructura de comunicaciones del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) para «impedir la coordinación de contraataques». Es decir, el objetivo es dejar ciega a una nación soberana para masacrarla con impunidad.
Un Ataque a la Soberanía y a la Humanidad Misma
La agresión ha trascendido los campos de batalla para ensañarse con la población civil y la infraestructura informativa del país. Mientras los aviones y misiles impactaban, un ciberataque masivo, atribuido a Israel, dejó fuera de línea a los principales medios de comunicación iraníes como IRNA, Tasnim, Fars News y Press TV. Este es un acto de guerra informativa, un intento de crear un apagón mediático para que el mundo solo escuche la narrativa de la hasbará y los grandes medios occidentales, y no la voz de las víctimas.
😱😰Gritos de dolor llenaron el aire en Minab, Irán, después de que un ataque estadounidense-israelí a una escuela primaria matara a docenas de estudiantes. pic.twitter.com/l7ueDwu2cU
— Yasmìn Díaz – Clamor Popular FM (@YasmnDaz11) February 28, 2026
Pero el horror tiene rostro de niña. En un acto de bárbara crueldad que mancha de sangre las manos de los comandantes israelíes y estadounidenses, un ataque contra una escuela primaria de niñas en Minab ha dejado decenas de mártires. Las imágenes del dolor de las familias iraníes son el testimonio más brutal de lo que realmente significa el «Rugido del León» y la «guerra preventiva»: una masacre de inocentes.
El Eje de la Resistencia Frente a la Bestia Imperial
Frente a esta arremetida, Irán y el Eje de la Resistencia han respondido con la dignidad que caracteriza a los pueblos que luchan por su soberanía. El jefe del Comité de Seguridad Nacional de Irán, Ebrahim Azizi, lo ha advertido claramente: «Han comenzado un camino cuyo final ya no está en sus manos». Las primeras represalias no se han hecho esperar, con ataques con misiles contra objetivos estratégicos, incluyendo la base de Juffair en Bahréin, donde se asienta el Cuartel General de la Quinta Flota estadounidense, y la base aérea de Al-Udeid en Catar. El mensaje es claro: los intereses y activos estadounidenses en toda la región son objetivos legítimos mientras dure la agresión.
🔥🔥🔥🇺🇸🇮🇱🇮🇳 ÚLTIMO MINUTO
— Yasmìn Díaz – Clamor Popular FM (@YasmnDaz11) February 28, 2026
Estados Unidos e Israel comenzaron su agresión contra Irán. Teherán respondió con ataques a bases militares estadounidenses, como la de Bahréin que se muestra en este video. pic.twitter.com/w4OBFgk01X
Esta guerra no es entre iguales. Es la embestida del león contra el pueblo, pero el león imperial, en su hybris, ha subestimado la resiliencia de Irán y la profundidad de su apoyo popular y regional. La doctrina iraní de la «escalada asimétrica» no es solo una estrategia militar, es la respuesta lógica de un país que, a pesar de las décadas de sanciones y amenazas, ha construido una capacidad de disuasión formidable. Al atacar, EE.UU. e Israel han abierto una caja de Pandora en una región que ya sangra por las heridas del colonialismo y la ocupación.
La coordinación explícita entre Washington y Tel Aviv, confirmada por el ministro de guerra israelí Israel Katz y por funcionarios estadounidenses, desnuda la naturaleza de esta alianza: un pacto criminal para dominar la región. La justificación de Trump de que atacan porque Irán supuestamente «eliminó y mutiló a cientos de soldados estadounidenses en Irak» es una patraña revisionista que omite la ocupación militar de Irak y la resistencia legítima de los pueblos a la invasión.
En última instancia, lo que vemos no es una lucha por la seguridad, sino por la supervivencia del sistema unipolar que EE.UU. intenta mantener a toda costa y de la hegemonía regional que Israel busca imponer. El «Rugido del León» puede haber comenzado, pero despertará la furia de una región que ansía liberarse del yugo imperial. La historia ha demostrado que las potencias ocupantes, desde el Imperio Británico hasta el estadounidense en Vietnam y Afganistán, tarde o temprano se estrellan contra la roca de la resistencia de los pueblos. Hoy, Irán y el Eje de la Resistencia se han convertido en esa roca. La marea de la historia, empapada en la sangre de los mártires de Minab, no se detendrá con bombas.
